lunes, 13 de abril de 2015

Nuestra Complicidad



Nuestra complicidad va mucho más allá del entendimiento total en nuestro presente. Tenemos proyectos en común, vamos por el mismo camino y siempre juntos, uno al lado del otro, tomados de la mano. Nuestra complicidad es mucho más que intereses en común, luchamos por todo lo que queremos ser juntos y nos amamos profundamente.
Te Amo y tu lo sabes porque nuestros hechos así lo demuestran.

lunes, 9 de marzo de 2015

Carta 09, 03, 2015

El pasar de los días significa en muchos casos el aposento del olvido en las vidas, de la rutina y de la costumbre. Nos aconteció. Sin embargo el mismo tiempo se encargó de despertarnos y decirnos que estamos para mucho más. Nuestro amor está hecho para cosas grandes. Debo confesar que dudo bastante. Que cada cierto tiempo vacilo, es una constante en mí: te lo he dicho, lo has podido observar. Siempre he estado seguro de nuestra relación, de lo que sentimos los dos y sin embargo en los días anteriores me sentí ausente. Solitario de ambos.  Llegué a pensar que todo acabaría.  Me encontraba en una situación difícil; sé que tú también lo estabas. De todas formas piensa uno: ¿Difícil? Todo es difícil. Hasta lo más nimio. El tiempo se encarga de filtrar lo que vale la pena de lo que solo es juego o adorno.
Llevamos un buen tiempo juntos, no es mucho para la historia de la humanidad, sin embargo sí suficiente para nuestra humanidad, para la construcción personal que hemos hecho de nuestra relación. Lo que significa para ti y para mí. Desde esta perspectiva podemos construir con base en el amor que nos tenemos. Llegaremos lejos, no precisamente en avión, aunque también ocurrirá, sino con nuestros corazones, sentimientos y pensamientos.
Estamos juntos porque así lo quiso el Señor, la vida y nosotros. Es complicado mantenerse al lado cuando lo más sencillo es adelantar o dejar marchar. Lo seguiré intentando siempre que pueda y las veces que sean necesarias. No estoy seguro de algunas de mis habilidades, de algunas de mis seguridades (qué paradoja) pero sí de un sentimiento que guardo en lo más profundo de mí (y es un tesoro): de amarte, de quererte y contar contigo para todas las situaciones de la vida.
Teniendo esto en cuenta, seguros de que nos amamos, podemos continuar avanzando, progresando y protegiéndonos.
Amada Marly, el tiempo juega en contra de las más pequeñas humanidades, luchemos para que nuestra relación sea brillante y trascienda nuestro tiempo.

Te Amo.

lunes, 2 de marzo de 2015

2 de marzo de 2015

Los recuerdos llegan a ser volátiles e inagarrables. Sin embargo todos los construidos contigo se solidificaron en el tiempo, y eso que dicen que el amor es inexplicable e indescifrable. Suelo pensar que el amor también se hace en el recuerdo; y cuando pienso en vos reconstruyo el pasado vivido y luego lo proyecto hacia el lugar y el espacio para donde vamos. Suelo reconstruir nuestra vida unidos y en esa edificación en la que pongo lo bueno y lo malo que nos ha acontecido, he separado un lugar especial para una lejanía.
El alejarse es peligroso y destructivo, claro está, depende de cómo se mire y se asuma la lejanía. Puede ser también una construcción para el mismo amor. Desde esa perspectiva, te agradezco la posibilidad que me brindaste de aprender a amarme y a amarte. Desde lejos las cosas pueden verse mejor. Cuando en el arte el artista se sustrae de su obra, logra hacer de ella una mirada sincera, concreta y desapasionada. Tal vez eso nos hacía falta, o por lo menos a mí. Que suelo ser tan intenso y desbordado en mis sentimientos. Puede sonar extraño, pero nuestra relación amorosa puede convertirse en la obra de dos artistas. Eso de desapasionar nuestro amor parece confuso, pero es justo en ese momento cuando podemos afirmar que nos amamos contingentemente, con responsabilidad y entrega total, sabiendo con quién estamos y seguros de brindar nuestro cuerpo y espíritu.
A vos, Marly, te amo profundamente y te estoy amando con la total responsabilidad de una persona que bruscamente, por su forma de ser, intenta, y lo logra, madurar.
Por eso me atrevo a decirte que te amo con profundidad, con sinceridad, con literalidad, es decir, lo que la gente dice que es el amor, pero lo más importante es que también te amo con significado profundo, o sea, como yo creo que es el amor y como tú crees que es el amor. Esa es mi intención, y creo que también es la tuya: amarnos y construir en nuestra relación el ideal de amor que nos imaginamos podíamos hacer en nuestras vidas. Y si lo podemos lograr, si podemos hacer de ese imaginario una realidad, pues entonces luchemos por nuestro amor y por hacer de ese sentimiento un edificio lleno de casas, apartamentos, garajes, azoteas, solares, terrazas, en los que podamos poner a vivir cada uno de nuestros sentimientos, sin temor a ubicarlos donde deben estar. Así entonces podremos construir nuestra casa, en la cual, ubicaremos nuestros cuerpos, los de nuestros hijos, los de nuestros perros y los seres que aceptemos en nuestro hogar. Por supuesto, ya habremos ubicado a tu madre en su casa. Quiero que tus responsabilidades me muevan y quiero hacer parte de tus decisiones, como un apoyo o un consejo, y si me es posible también de una forma material.

A vos, Marly, te amo. Sinceramente amándote, Alejandro.

lunes, 23 de febrero de 2015

A Marly la amo

A Marly la amo porque es inteligente y sabe leer. Porque me increpa y me mantiene en un estado de conmoción interior y exterior, y sin embargo me deja ser y mostrarme. Es bella, vanidosa, encantadora y sabe llegar a mis sentimientos y emociones. Me acaricia con dulzura, me besa con pasión, me sonríe con ternura y luego se burla de mis estupideces. También sabe callarme y decirme Alejandro, madure. Es que uno bien niño y acomplejado por practicidad debe acompañarse de personas maduras y sin miedo, por eso Marly es un complemento para mí. Ella sabe hacer lo que me resulta difícil, por ejemplo, administrar el tiempo y el espacio… eh, ejem, bueno, debo reconocerlo, y la inteligencia, las energías, las emociones, las pasiones, el estilo… ah, sí, verdad, y el dinero también. Por eso también la amo porque ella no se anda con los rodeos que tanto me gustan a mí. Ella es el continente de mis desbordes.
A Marly la amo porque es una mujer hecha y derecha. Porque puede vivir sola si lo desea y ser feliz. Puede ser feliz sin mí, lo cual es muy importante; pero más aún la decisión que tomó de buscar la felicidad conmigo.

Puedo seguir enunciando razones, y sin embargo siempre me quedaré corto. Lo asombroso y espeluznante de amar a alguien es que uno decide amar. Y por eso a Marly la amo porque sí y punto.

Entendemos eso del amor

Entendemos eso del amor. Puede que así sea. Asunto paradójico y que en la mayoría de las ocasiones resulta hiriente. Golpea, se resiente uno y se continúa. Acaso no es el amor algo simple.  Llevarlo a cabo, si es que hay forma de ponerle un término, debería hacernos mejorar, crecer, madurar. Sin embargo resulta que entre más juntos estamos, en esa misma medida que nos vamos conociendo, el distanciamiento se hace inevitable y eso a lo que llamamos amor retrocede en nuestros corazones. La conexión que tan estrechamente definida teníamos parece desvanecerse y amenaza con romperse con una facilidad asombrosa. Debe ser la falsedad, debe ser la mentira, el engaño y las apariencias que nos rondan y que permanecen en nuestro ambiente. Lo hemos permitido. Hemos dejado que la apariencia tome un lugar en nuestras vidas, para que transformara ese hecho que tan honestamente llamábamos amor en una falacia que corrompe nuestra relación. Hemos estado unidos embebidos en una impostura quimérica; todo resulta tan real, tan verdadero que en ocasiones el miedo se apodera de nosotros, también el desasosiego y la angustia, la decepción. Sin embargo la esperanza la mantenemos. A pesar de vacilar en ocasiones, aún miramos el futuro con la palabra nosotros, como si caminásemos unidos, tomados de la mano. Parece romántico, y lo es, pero por ello no pierde su carácter totalmente realista: El amor se nos puede acabar, por estos días ha tomado matices obscuros, sin embargo recordamos que también fue una decisión y si nuestra relación flaquea en el cariño la decisión en la constancia la mantiene en pie. De una manera sincera, concreta, real y con un suelo y un asidero visibles y factibles. Debemos ser conscientes de que la costumbre ha truncado la relación, tanto la comodidad de lo positivo que nos ha sucedido como el acostumbrarse a vivir con aspectos inaceptables del otro. No debemos permitir que la rutina nos acabe, ni a nosotros como personas ni a nosotros en la relación.

La esperanza nos hace románticos. Hemos demostrado y confesado lo que somos, hemos dicho y luchado por lo que queremos ser. Nos hemos demostrado nuestro amor e intentamos continuar. Todo esto hace parte de nuestra lucha y estamos dispuestos a mejorar juntos y a solucionar los problemas personales y los de la relación.